Una manera original de dejar los regalos bajo el árbol

Las Navidades son en general una época muy controvertida: hay gente que lo ve como una fecha preciosa y a otros sin embargo no les gusta nada, dado el consumismo en el que todos solemos caer en mayor o menor medida. Y ya no hablemos de cuándo faltan seres queridos en la mesa… En fin, es un tema que daría para desarrollar otro post, pero no es del que quiero hablaros hoy.

Sea quien sea que llega a vuestra casa, Papá Noel o Los Reyes Magos, hoy quiero hablaros de cómo entregar los regalos de una forma original, sobre todo cuando ya no hay niños en casa y no queremos limitarnos a dejar los regalos debajo del árbol con el nombre de cada uno sin más…

Y fijaos que he dicho cuando ya no hay niños en casa… ¿Cómo que no hay niños? En todas las casas hay niños y el día de Reyes es un día en el que todos deberíamos sacar el niño que llevamos dentro!! El caso es que en mi familia, de siempre nos hemos reunido las primas a dormir en casa de la abuela para despertarnos juntas y compartir la magia de abrir regalos… De hecho, es la casa oficial donde se dejan la mayoría de los regalos de la familia, aunque no duerman en esa casa, así que imaginaros qué trabajo tienen los pajes esos días antes para organizar..!! ;)

El caso es que hace ya algo más de un par de años, se nos ocurrió asignar un número a cada paquete, en vez de nombre del destinatario. De esta manera, la mañana de Reyes se convierte en una mini gymkana de la que nadie se libra si quiere recopilar todos sus regalos.

Necesitaréis una lista compuesta por dos sublistas fundamentales: una con los números que vamos usando (para que no se repita ninguno y no haya dos regalos con el número 42, por ejemplo) y otra con el nombre de cada miembro de la familia y los números que le vamos asignando.
De este modo, cuando el paje nos traiga los regalos empaquetados, nosotros le pondremos su número que añadiremos al nombre del destinatario.

Finalmente, prepararemos unas cartulinas con el nombre de cada uno y todos los números (regalos) que le han caído ese año. Los números podemos haberlos impreso antes con una tipografía chula que nos guste, podemos ponerlos a mano o podemos entretenernos un poco más y hacerlos con recortes de revistas…

Al final, se trata de una forma diferente que hace que la ilusión dure un poquito más que de la forma tradicional, de levantarse y ver los paquetes que sean directamente con tu nombre… Así que, si sois de los que tenéis pocos paquetes, estáis a tiempo, pero si en vuestra casa hay muchos mini regalos, tenéis que empezar a organizaros si queréis usar esta técnica! Sea como sea, con números, con nombres o como sea, que este año venga cargado de nuevas ilusiones que podamos cumplir todos! ¿Vosotros qué le pedís al 2016?

 

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